El relojito marcó la hora de seguir
haciendo historia

La historia del tenis continúa rindiéndose
a los pies del notable Roger Federer que
ganó su décimo sexto título
de Grand Slam y alcanzó su cuarto
campeonato en el Abierto de Australia. De
esta manera igualó al norteamericano
Andre Agassi como los más ganadores
del certamen oceánico en la era abierta.
En esta oportunidad el domingo derrotó
al británico Andy Murray por 6-3,
6-4 y 7-6.
El número uno del mundo volvió
a gritar campeón en el primer torneo
de Grand Slam de la temporada como lo había
hecho en el 2004, 2005 y 2007. Lo hizo sin
perder un set frente a un Murray que demostró
estar a la altura de las circunstancias
pero que nada pudo hacer ante el gran nivel
que mostró el helvético.
La clave del partido pasó porque
el suizo manejó mucho mejor la presión
y fue más oportuno a la hora de aprovechar
los momentos favorables para obtener un
trofeo más para sus vitrinas, en
tanto que el escocés no supo controlar
sus emociones al intentar cortar una racha
de 74 años sin coronas para el tenis
británico. Sin embargo, el encuentro
fue intenso y se puede decir que ganó
el mejor.
En el primer set, ambos jugadores arrancaron
perdiendo sus servicios pero la diferencia
final la marcó Federer cuando quebró
en el octavo game para después ganar
su juego de saque y quedarse por 6-3 con
el parcial. En ese capítulo la premisa
para los dos fue ser agresivos y no dejarle
la iniciativa al rival, cosa que logró
el suizo gracias a su contundencia desde
el fondo.
En la segunda manga, las cosas mantuvieron
la misma tónica, ya con la ventaja,
el reloj suizo se soltó y consiguió
un rápido quibre que administró
de manera eficaz hasta el final para ponerse
dos sets a cero. En otro orden de cosas,
al ver cómo la chapa decía
6-3 y 6-4 abajo, Murray empezaba a desilusionarse
teniendo en cuenta que sólo tres
veces en su carrera dio vuelta una pizarra
similar, claro ninguna vez ante Federer.
Cómo contrapartida, el mejor tenista
de la historia no acostumbra a despilfarrar
este tipo de ventajas, la última
vez que alguien le arrebató el partido
después de que Su Majestad ganará
los primeros dos chicos, fue en el 2005
cuando perdió la final del Master
de Shangai ante el argentino David Nalbandian.
Sin embargo en el tercer parcial, el nacido
en Dunblane se adelantó en el marcador
por 4 a 2 y llegó a sacar para forzar
a un cuarto set pero en ese momento Roger
comenzó a presionar cada vez más
hasta llegar al tie break. El sabor amargo
que le quedará al nuevo número
3 del mundo serán los sets points
desperdiciados en el desempate, que fueron
un total de cinco.
En ese momento, el entrenado por Miles Mclagan
sintió el peso del encuentro que
estaba disputando y el nacido en Basilea
cerró el tie break maratónico
por 13 a 11. De esta manera el mejor de
todos los tiempos le saca dos trofeos mayors
de ventaja al gran Pete Sampras y consigue
su 16 título, una marca que seguramente
cueste batir.
LAS 16 OBRAS MAESTRAS
1) Wimbledon 2003: Mark Philippoussis
2) Australia 2004: Marat Safin
3) Wimbledon 2004: Andy Roddick
4) US Open 2004: Lleyton Hewitt
5) Wimbledon 2005: Andy Roddick
6) Us Open 2005: Andre Agassi
7) Australia 2006: Marcos Baghdatis
8) Wimbledon 2006: Rafael Nadal
9) US Open 2006: Andy Roddick
10) Australia 2007: Fernando Gonzalez
11) Wimbledon 2007: Rafael Nadal
12) US Open 2007: Novak Djokovic
13) US Open 2008: Andy Murray
14) Roland Garros 2009: Robin Soderling
15) Wimbledon 2009: Andy Roddick
16) Australia 2010: Andy Murray
Sebastián Sommer