La única satisfacción que se lleva el equipo de FED CUP argentino, en su visita a Estonia, es haber podido robar uno de los cinco puntos en el dobles. Claramente, el equipo europeo, fue muy superior en el primer día de competencia y el segundo no fue la excepción. El sábado la joven tandilense María Irigoyen, 224 en el ránking WTA, cayó ante Maret Ani (177) por 6-1 y 6-2 en una hora y 14 minutos de juego, mientras que más tarde la santafesina Paula Ormaechea (430) perdió ante Kaia Kanepi (61) por 6-1 y 7-5, en una hora y doce minutos. De esta forma las europeas quedaban a tan solo un triunfo de obtener el pasaje para jugar en la máxima categoría de la Fed Cup la próxima temporada.
El domingo se terminó de cerrar la serie. Las jóvenes Aranza Salut y Paula Ormaechea, no pudieron hacer nada frente a Kania Kanepi (61 del mundo) y Maret Ani, respectivamente. En el tercer turno, Salut cayó por 6-1 y 6-1 frente a la representante local. Por su parte, Ormaechea, luchó un poco más pero finalmente terminó claudicando por 6-2 y 6-3.
El punto de honor llegó de la mano del dobles. María Irigoyen y Mailen Auroux, que jugaron un buen encuentro, se impusieron a la pareja conformada por Margit Ruutel y Anett Schutting por 7-5 y 6-4. "Es otra velocidad distinta a la de todas las chicas con las que jugué", explicó la tenista rosarina. Por su parte, Kanepi comentó: "Cuando supimos que no iba a venir Gisela (Dulko) esperábamos ganar, pero no tan fácil".
La tigrense tiene un nivel muy superior al de las jugadoras europeas. Sin lugar a dudas su presencia podría haber generado un resultado distinto. Pero Dulko no se presentó, debilitando muchísimo al equipo que no tiene de buen recambio y no desde ahora, sino históricamente. Como dato destacable, las chicas pudieron obtener uno de los cinco puntos algo que a priori era impensado. Además Salut y Ormaechea, las grandes esperazas hoy en día del tenis femenino, pudieron tener una nueva experiencia, su segunda, en un torneo por equipos.
Muy atrás quedaron aquellos años dorados del tenis femenino de la mano de la Gabriela Sabatini. En el siglo XXI, Lo más memorable fue lo conseguido por Clarisa Fernández y Paola Suárez, jugando una semifinal de Roland Garros. En la modalidad dobles, la situación fue totalmente distinta. Suárez, logró muchos títulos junto con su compañera, la española Virginia Ruano Pascual (ocho Grand Slam), y además, junto con la argentina Patricia Tarabini, obtuvo la medalla de bronce en Atenas 2004. No hay buena actualidad, rescatando a Dulko, y el recambio tampoco aparece. Se vienen tiempos difíciles para el tenis femenino argentino.
FUENTE: DANEL AYESTA
|