La emoción se apodera de él. No es para menos. La satisfacción es enorme. Logró llegar por segunda vez consecutiva a la final de Roland Garros, tras adjudicarse un durísimo partido que lo tenía dos sets a uno abajo. El año pasado su verdugo fue Roger Federer, quien perdió justamente frente al sueco en cuartos, y está vez irá en busca de la revancha frente al poderoso Rafael Nadal, a quien supo hacerle pasar un mal trago tras derrotarlo, en la edición 2009, en octavos, acabando con el reinado del ibérico que no podía ganar su cuarto rollanga al hilo.
Para acceder al partido decisivo, la raqueta número uno sueca tuvo que trabajar mucho frente a un rival de similares características a su juego: Tomas Berdych. El quinto favorito, superó a Berdych, el 15° cabeza de serie, por 6-3, 3-6, 5-7, 6-3 y 6-3 en la primera semifinal del Abierto de Francia, en la tradicional arcilla parisina. Fue apenas la quinta victoria en cinco sets de su carrera.
"Más que duro", dijo Soderling, en el court Philippe Chatrier. "Tomas ha jugado muy bien y ha sido muy difícil para mi encontrar mi juego. El me ha puesto mucha tensión desde el fondo y he tenido que trabajar mucho. Creo que he tenido poca suerte en el tercer set y, cada vez que tenía punto de rotura, no lo conseguía", añadió Soderling, que anotó 62 golpes ganadores y 18 aces.
"Es increíble, yo sólo pensaba en la primera ronda cuando llegué aquí y luego ver qué pasaba, y ahora estoy en la final, es el mejor de mis sueños", comentó este durísimo pegador sueco, dirigido por su compatriota Magnus Norman, igual que el año pasado, quien fue finalista en París en 2000, cuando cayó ante el brasileño Gustavo Kuerten.
Preguntado sobre sus preferencias en la final, dijo rápidamente: "Nadal", en broma. "Los dos son grandes jugadores, prefiero jugar contra el mejor de ellos", añadió.
En tanto, no pudo Berdych ser el primer jugador de la República Checa en llegar a la final de Roland Garros desde que Petr Korda perdió en 1992. Igual, se dio el gusto de ser el primer checo en una semi de Grand Slam en ocho años, ya que el anterior fue Jiri Novak, cuando perdió en esa rueda en Abierto de Australia de 2002. En París, el checo sólo había llegado una vez a los octavos de final, en 2006, mientras que perdió en la primera rueda en tres de sus seis participaciones previas, incluida la del año pasado.
FUENTE: DANEL AYESTA
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