Parece mentira, nadie lo puede creer, sin embargo un día ocurrió y no estamos hablando de la presencia en Wimbledon de la Reina de Inglaterra después de 33 años. Estamos hablando de que tras once horas y cinco minutos de juego, John Isner finalmente se impuso a Nicolas Mahut 70-68 en el encuentro más largo de la historia.
El partido de primera ronda entre el estadounidense y el francés comenzó a desarrollarse el martes, en aquel momento el nacido en Carolina del Norte se llevo el primer parcial por 6-4 y terminó quedándose con el cuarto en tie break luego de perder el segundo y el tercero por 6-3 y 7-6. Llegado este punto el match se suspendió por falta de luz.
Ya en la jornada de ayer se dio lo más épico porque nadie suponía que el set definitivo se iba a extender tanto. Cabe destacar que el partido más largo de la historia duró seis horas y media y lo habían disputado en Roland Garros 2004 los franceses Arnaud Clement y Fabrice Santoro, lo llamativo es que el quinto set entre Isner y Mahut se suspendió este miércoles por segunda vez cuando iban 59 iguales en ocho horas y monedas, sólamente en ese set.
Pero dicen que la tercera es la vencida y así fue porque luego de otra hora y media de partido, finalmente el jugador más alto del certamen logró ganar esta maratón gracias a un fantástico pasing paralelo. Sin embargo el 70-68 final y el avance de Isner es anégdotico.
Realmente sería lindo hacer lo que se hace en estos casos que es buscar ejemplos de partidos anteriores y hacer un poco de historia pero el problema es que ningún hecho que haya pasado antes en el tenis tiene comparación con la epopeya que realizaron estos dos jugadores en la cancha 18 del All England.
Tan grande fue lo que se vivió en estos tres días de saques, voleas y sufrimiento que la gente se agrupaba en ese estadio auxiliar con la esperanza de ser parte de la historia. Sin ir más lejos se batieron todos los records habidos y por haber y opacó los triunfos de los cuatro mejores jugadores del mundo, como así también la visita de la reina.
En lo que respecta a la controversia hay que decir que Novak Djokovic luego de barrer a Taylor Dent se mostró sorprendido por la manera en que ambos mantenían su servicio mientras que Roger Federer, después de sufrir frente al serbio Ilia Bozoljac dijo que por un lado los envidiaba y que por otro no querría estar en su lugar.
De esta manera se terminó uno de los espectáculo más grandiosos de la historia del deporte y el destino nos hizo presentes del mismo. Claro está que si de presentes se trata, la Reina de Inglaterra fue la más privilegiada.
Recordemos que la última vez que esta personalidad tan importante se presentó en el club fue en 1967 para ver el último triunfo de una inglesa en Wimbledon. La visita de la realeza fue recibida por grandes estrellas de ayer y de hoy que almorzaron con ella y pudieron ver lo informada que estaba esta gran dama.
La emoción de los tenistas estuvo a flor de piel por ejemplo la campeona defensora practicó la reverencia para saludarla. Por otro lado, la madre y la novia de Andy Murray no pudieron contener las lágrimas cuando hizo su aparición en el partido que el número cuatro del mundo le ganó fácilmente al finés Jarkko Nieminen.
Para volver al tenis, Rafael Nadal sobrevivió ante un muy duro holandés como Robin Haase a quien eliminó en cinco sets mientras que Soderling sigue siendo una amenaza y venció sin problemas a Marcel Granollers.
Esta tarde vuelve a jugar Federer ante Clement y Andy Roddick contra el peligroso alemán Philipp Kohlschreiber. Por el lado de las damas mañana volverá a las canchas una ex número uno, Linsey Davenport debutará en el cuadro de dobles.
Sebastián Sommer
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