Frente a Rusia, por la Copa Davis , había demostrado que estaba en excelentes condiciones tenísticas al derrotar a dos jugadores de elite como lo son Mihail Youznhy y Nicolay Davydenko. Pero llegaba la hora de debutar en un torneo ATP después de varios meses de ausencia producto de una lesión. Las canchas rápidas fueron siempre de su agrado, y por eso decidió por el ATP 500 de Washington. Su vuelta fue más que auspiciosa. Coronó una actuación extraordinaria tras derrotar en el partido final al chipriota Marco Baghdatis por 6-2 y 7-6 (7-4) . El unquillense perdió en todo el torneo tan sÓlo un set.
No fue el mejor partido del alguna vez finalista de Wimbledon. Del otro lado de la red tuvo a un rival muy luchador pero sin la jerarquía de, a modo de ejemplo, Marin Cilic a quien había derrotar en semis por un contundente 6-2 y 6-2. Y Nalbandián demuestra tener una gran jerarquía a pesar de haber estado más afuera que adentro del circuito en este último tiempo y por eso, a pesar de haber estado errático por momentos, se quedó con la final de Washginton.
El cordobés arrancaba con todo. Imponía su favoritismo de entrada quebrándole el saque a su rival en cero y manteniendo su juego de servicio sin sufrir mayores sobresaltos. A contrapartida, el chipriota debía sufrir más de la cuenta para mantener el suyo y finalmente iba a perderlo en el séptimo juego. Luego el argentino capitalizó su saque tras un gran servicio para cerrar el set por un sencillo 6-2.
En el segundo set, parecía que el argentino nuevamente establecía diferencias tras tener un break point a su favor. Pero sorpresivamente, además de no aprovechar su chance de quebrar el servicio de su rival, perdía su saque en el segundo game tras cometer una doble falta. Nuevamente Nalbandián volviá a conectarse en el encuentro tras recuperar el break en el tercer game, y ganar un luchado juego de saque donde su contrincante tuvo varias situaciones para romper el saque. Nalbi volvió a quedarse con el servicio de su rival adelantándose 3-2, pero su inestabilidad le iba a jugar nuevamente una mala pasada y el chipriota establecía igualdad al adjudicarse el saque del cordobés. A partir del 3-3, por primera vez ensegundo set, ambos jugadores mantuvieron sus servicios, aunque pasando alguna que otra complicación, llegando a la definición en tie break. Fue tres mini breaks y dos excelentes saques adelantaron rápidamente 5-0 al unquillense. Con una muy buena paralela y una gran devolución Baghdatis se quedaba con los dos servicios de Nalbandián. Capitalizó su servicio poniendo el marcador 5-3 pero, con un grosero error, le dio tres oportunidades de cerrar el partido al argentino. La primera la iba a desaprovechar con una doble falta, pero en la segunda no iba a perdonar llevándose la definición por 7-4.
Con esta victoria el unquillense sumó su décimo título de su carrera y se metió nuevamente entre los 50 mejores del mundo (45).
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