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Se
viene el Grand Slam más simpático:
¡Conocé la historia del encargado
de dar el puntapié para una temporada excitante
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Como de costumbre
el año tenístico inicia con el Abierto
de Australia que pese a no tener la tradición
y el glamour de los otros torneos de esta envergadura
cuenta con el honor de ser el certamen más
simpático de los cuatro mayors gracias a
la calidez del público australiano. Además
hay que resaltar que solo quien se alce con la copa
en Melbourne tendrá aspiraciones a ganar
los cuatro trofeos más preciados en la misma
temporada.
En lo que respecta a la historia de este evento,
hay que mencionar que a lo largo de los años
ha sufrido el parate lógico por las Guerras
Mundiales, como así también cambios
de sedes, ya sea complejos o ciudades. En tanto
que se ha debido modificar en varias ocasiones la
superficie y el mes de disputa. Pero todos los detalles
que tienen que ver con este y otros temas quedarán
comentados a la brevedad.
El Abierto de Australia comenzó a jugarse
en el 1905 en el centro Warehoseman Cricket Kilda
Road, ubicado en Melbourne, dicho lugar era un sitio
al aire libre e ideal para realizar jornadas de
distracción y hacer una vida social al mejor
estilo londinense. El complejo albergó a
este torneo hasta 1972, durante ese período,
el certamen cambió varias veces de nombre.
Al comienzo se lo llamó Campeonato Australasian,
ya que era mayormente disputado por jugadores locales
y neozelandeses. Pero a partir de 1927 pasó
a desenvolverse bajo el apodo de Campeonato Australiano,
nombre que fuera modificado en 1969 por el más
conocido, el Abierto Australiano, último
nombre antes del actual Abierto de Australia.
Si bien mencionamos a Melbourne como ciudad natal
del evento, por decirlo de alguna manera, hay que
aclarar que esporádicamente fue alojado en
ciudades vecinas como el caso de Adelaida, Sydney,
entre otras. Pero cómo ya hemos dicho, fue
Melbourne quien más lo cobijo incluso alternando
los clubes.
Luego de abandonar su casa inicial, aquel coqueto
club de Cricket, el Abierto pasó a jugarse
en el Kooyoung, un centro donde ganara en dos ocasiones
Guillermo Vilas y que en la actualidad es utilizado
para un torneo de exhibición la semana previa,
durante todos esos años, el certamen se llevó
a cabo sobre césped.
El club Kooyoung dejaría de ser sede luego
de que el gobierno de aquel país decidió
cambiar en busca de mayor patrocinio, esas obras
de construcción de un nuevo escenario comenzaron
en 1986 y dos años más tarde quedaron
terminadas. De esta manera, en 1988 se inauguró
oficialmente el Flinder Park, cuyo nombre se modificó
por última vez el 29 de enero de 1996 por
el Melbourne Park.
Dicho acto significó una demostración
de justicia para premiar nada más y nada
menos que a la lealtad del lugar que vio nacer a
uno de los cuatro eventos de Grand Slam. En la actualidad
lleva todavía ese nombre y cada enero espera
a los mejores jugadores del mundo para que luchen
en las canchas bajo el incesante calor oceánico.
Con el cambió de centro, también se
decidió modificar la superficie y de esa
forma el pasto dejó su lugar al Rebound Ace,
un cemento con una goma un poco más blanda
a la tradicional, la intención de esa modificación
fue darle al piso una mayor flexibilidad y adherencia.
Dicha pista tenía debajo de la plataforma
unas capas de caucho y fibra de vidrio.
Si bien es cierto que esta superficie aguantó
20 años, se tuvo que cambiar por una mucho
más blanda aún como el Plexicushion,
una mezcla de látex y partículas de
goma que apareció en el 2008. El problema
que desembocó en la desaparición del
Rebound Ace fue que junto con el calor formaban
un cóctel explosivo para el físico
de los jugadores, que recién terminaban la
pretemporada y en muchos casos el torneo se perjudicaba
por una gran cantidad de abandonos.
A lo largo de los años, el único tenísta
en conseguir ganar tanto en hierba como en cemento
fue el sueco Mats Wilander, (capitán de Copa
Davis de Suecia y rival de Argentina en marzo) hay
que mencionar que el ex número uno del mundo
se quedó con el evento en tres ocasiones,
en el 83, 84 y 88, lo que significa que fue además
el primero en levantar la copa en el nuevo complejo.
Durante los años 1977 y 1985 el campeonato
se desarrolló en diciembre, por dicho motivo
hubo un año en el cual se disputó
dos veces pero correspondiendo a temporadas diferentes.
Todo eso se modificó luego de la creación
del nuevo predio en 1986, cuando se volvió
a su fecha original de enero.
El primer campeón varón fue el local
Rodney Heath que venció en la final al nacido
en Adelaida, Arthur Curtis, además de esa
victoria, Heath repitió en 1910. En tanto
que la primera dama en ganar dicho torneo fue la
australiana Margaret Moleswort en 1922.
En otro orden de cosas, el que más veces
consiguió el trofeo fue el inglés
Roy Emerson, (seis títulos) que fue además
el último jugador en ganar antes de la era
abierta, sus logros se repartieron entre los años
1961 y 1967. En lo que respecta a sus seguidores,
Ken Rosewall consiguió cuatro galardones,
de los cuales dos los logró ya en la era
abierta, en 1971 y 1972.
Además de sus cuatro coronas, Rosewall esta
en el la historia debido a que se convirtió
en el campeón más joven en 1953 con
tan solo 18 años, mientras que con su conquista
19 temporadas más tarde alcanzó el
honor de ser el ganador más viejo con la
edad 37 años.
En cuanto a las damas, la suiza Martina Hingis fue
la vencedora más joven a los 16 años
allá por 1997 y la más veterana en
coronarse fue Telma Long cuando tocó la cima
del cielo en 1954 con sus 35 años que le
pesaban en el carretel.
Este certamen es recordado por sus inolvidables
batallas, sin duda una de ellas fue la final masculina
de 1927 cuando Gerald Paterson derrotó a
John Hawkes por 3-6, 6-4, 3-6, 18- 16 y 6-3. El
partido duró alrededor de cuatro horas y
media y es recordado como una de las finales más
excitantes.
Para Hawkes sin dudas fue una decepción pero
hay que recordar que tan solo un año antes
se quedó con la final más corta al
ganarle a Jim Willerd por 6-1, 6-3 y 6-1. Otro que
la pasó muy mal en una final fue el alemán
Rainer Schuettler, que en el 2003 estuvo solamente
una hora y cuatro minutos en cancha, donde fue vapuleado
por Andre Agassi, tres veces ganador en Australia.
Pero ese año pese a tener una final corta
tuvo su momento de adrenalina en los cuartos de
final cuando Andy Roddick batalló durante
cinco horas redonditas para dejar en el camino al
marroquí Younes El Aynaogui, el partido finalizó
21- 19 en el quinto set a favor del nacido en Nebraska
que al día siguiente no podría ni
mover las piernas y poco pudo hacer frente a Schuettler
que jugó el torneo de su vida.
También la edición del año
pasado tuvo su momento de gran tensión, cuando
en la segunda semifinal Rafael Nadal venció
a su compatriota Fernando Verdasco en el encuentro
más largo de la historia con 5 horas y diez
minutos en los cuales ambos españoles dejaron
la piel en el court. Dos días más
tarde, el mallorquín alcanzó su primer
título tras vencer en la final al suizo Roger
Federer, campeón en las ediciones 2004, 2006
y 2007, el actual número uno del mundo terminó
el match con lágrimas en sus ojos.
Otro que lloró y mucho en una de las noches
más vibrantes de este certamen fue otro número
uno, en 1995 Pete Sampras había recibido
la noticia de que su entrenador y amigo Tim Gulickson
había fallecido y Pestol Pete jugó
casi un set y medio llorando, tal es así
que su rival ese día, Jim Courrier le ofreció
jugar el partido al día siguiente.
En lo que tiene que ver con los argentinos, se podría
decir que ha sido un torneo esquivo pese a los dos
campeonatos de Guillermo Vilas en 1978 y 1979 ya
que sólo David Nalbandian se metió
en las semifinales en el 2006 cuando no pudo cerrar
un duelo increíble frente al chipriota Marcos
Baghdatis, donde el cordobés estaba con ventaja
de dos sets a cero y se le escapó.
El tifón de Unquillo logró meterse
ese año por única vez entre los cuatro
mejores luego de caer en cuartos de final durante
tres temporadas consecutivas, 2003 ante Schuettler,
2004 con Federer y 2005 con Lleyton Hewitt en un
impactante 10-8 en el quinto set.
Lo más fresquito fue la actuación
resonante de Juan Martín Del Potro en la
temporada pasada cuando se metió a base de
potencia y solidez entre los ocho mejores. El problema
del tandilense fue que en esa instancia se topó
con Federer y el relojito suizo iba a llegar a semifinales
cediendo nada más que tres juegos ante un
atónito Juan Martín.
Pero para regresar a aquel 2005 hay que recordar
a Guillermo Cañas, quien cayó en octavos
por segundo año seguido ya que el anterior
Nalbandian lo eliminó luego de que Willy
diera vuelta un partido maratónico frente
al inglés Tim Henman por 6-7, 5-7, 7-6, 7-5
y 9-7. En esta oportunidad el verdugo del Bombero
de Tapiales fue el ruso Nikolay Davydenko en sets
corridos.
Guillermo Coria también accedió dos
veces a los octavos de final, la primera fue en
el 2003 cuando debió abandonar ante el futuro
campeón, Agassi y la segunda fue precisamente
en el 2005 cuando en un nuevo clásico argento,
Nalbi derrotó al Mago en cuatro parciales.
En silencio, cómo le gusta a él, Juan
Ignacio Chela se cargó al británico
Andy Murray en el debút y a Hewitt en segunda
para luego caer contra el teutón Nicolas
Kiefer en la ronda donde participan los 16 mejores
en el 2006. Un año antes había protagonizado
un episodio ante Hewitt donde en un cambio de lado
lo escupió.
Entre las damas, como no podía ser de otra
manera la mejor ubicada fue Gabriela Sabatini que
llegó a semifinales en tres ocasiones, en
el 1989 sucumbió ante la alemana Stefi Graf
en tanto que Mary Joe Fernández y Mónica
Séles fueron sus villanas en 1992 y 1994
respectivamente.
Para este año hay muchas expectativas como
ser la gran pelea por los primeros lugares del ranking,
donde Roger Federer buscará revancha de Rafael
Nadal y Juan Martín Del Potro, los únicos
dos hombres que han sido capaz de vencer al Gran
Roger en una final de Grand Slam.
Pero además de ellos uno no puede olvidar
al campeón del 2008, Novak Djokovic ni a
Andy Murray, el único de los "TOP
FIVE" que aún no se ha desvirgado
en lo que se refiere a coronas de Grand Slam. Otros
serios candidatos serán, Andy Roddick, Nikolay
Davydenko de excelente cierre de 2009 y el ascendente
Robin Soderling.
En los que vuelven hay que tener en cuenta al finalista
del 2006, Marcos Baghdatis y al argentino David
Nalbandian, uno de los pocos que cuenta con el orgullo
de llegar por lo menos a la semifinal en todos los
certámenes mayors.
Pero sin dudas el favorito del público será
una vez más Lleyton Hewitt, finalista en
el 2005 cuando cayó con el ruso Marat Safin,
en el año en que este último derrotó
en semis al gran Roger, en otro duelo formidable.
Pero, el chico malo de Adelaida, otra vez no iba
a poder darle una alegría a su gente que
no ve a uno de los suyos levantar la copa, desde
que lo hiciera Mark Edmonson en 1976.
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| __Sebastián
Sommer |
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