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El
tenis argentino te cuenta una historia:
Uno de los países más pasionales
para vivir el deporte es sin dudas Argentina y
un deporte que se fue metiendo en el sentir popular
de un pueblo que respira fútbol es el tenis.
Las razones de que hoy mucha gente compre una
raqueta estarán detalladas a continuación:
¿Las compartimos?
Sabido es que a lo largo de 1800 nuestro país
sufrió la masiva llegada de inmigrantes,
muchos de ellos eran trabajadores empresas de
ferrocarriles. La cuestión es que las personas
que son víctimas del desarraigo necesitan
combatir la melancolía con costumbres de
su tierra.
Por este motivo, cuentan los eruditos del tenis
que aquellos extranjeros que venían a trabajar
acá trajeron la novedad de un juego que
se jugaba con dos palos de madera con sus puntas
más grandes y el objetivo era pegarle a
una pelota chiquita. La llegada de extranjeros
hacía más fácil la circulación
de los nuevos productos tecnológicos.
Otro dato a tener en cuenta en este punto es que
justamente al ser trabajadores de ferrocarriles,
es por eso que los principales clubes de Buenos
Aires queden cerca de las vías. Además
otra particularidad es que los primeros clubes
llevan nombres ingleses, como la mayoría
de sus fundadores.
Una vez instalado el deporte cómo costumbre
social se intentó crear una entidad para
poder regular al tenis y de esta manera hacerlo
más organizado. Esa institución
nació en 1914 y se la denominó Lawn
Tennis League pero en 1921 pasó a llamarse
Asociación Argentina de Tenis.
Durante esas primeras dos décadas que se
podrían llamar de inserción, las
personas se fueron vinculando con el deporte hasta
llegar a familiarizarse. Justamente esa última
no es una palabra más ya que estaba reservado
casi exclusivamente para las familias.
Lo importante es que si bien cada vez se organizaban
más competencias, no se perdía ese
espíritu de jolgorio casi inocente que
todo juego debe tener. Por ese motivo no sorprende
que hoy en día se sigan viendo a muchos
chicos que juegan al tenis por haber visto y compartido
una jornada de diversión con sus padres.
Dentro de las personas que hicieron grande al
tenis están sin ninguna duda Guillermo
Robson que fue el primer jugador con potencia
que entregó el país, Norma Baylon,
toda una embajadora en cualquier lugar del mundo
por su simpleza, María Terán de
Weiss que no solo fue una gran jugadora sino también
una notable organizadora de torneos. El esposo
de María fue nada más y nada menos
que el gran Heraldo Weiss que también dejó
la carne para que el tenis crezca.
Pero al hablar de personas que fueron íconos
uno tiene que ser muy cuidadoso debido a que omitir
un nombre sería cometer una injusticia.
Por esa razón Alejo Russell, gran formador
de jugadores y el actual presidente de la Asociación,
Enrique Morea son personas que dedicaron su vida
al tenis.
Los clubes más significativos de Buenos
Aires son precisamente el Buenos Aires Lawn Tennis,
El Tenis Club Argentino y en menos medida Olivos,
Belgrano o el Sic o el Casi, clubes que en la
actualidad se dedicaron más al Rugby.
Hasta mediados de la década del 60, cuando
nuestros jugadores no salían a competir
afuera, el certamen más codiciado era el
campeonato interclubes. Y fue justamente ahí
donde Alejo Russell cortó con la sequía
del Buenos Aires cuando salió campeón
derrotando al Argentino.
A pesar del triunfo ese equipo fue histórico
porque Russell le dio confianza a un chico llegado
de Mar Del Plata llamado Guillermo Vilas, aunque
el dato de color es que quien también integraba
dicho equipo era el periodista Guillermo Salatino.
No obstante la figura del Argentino era Enrique
Morea.
Una vez llegado el profesionalismo, obviamente
Vilas fue el más grande de todos los tiempos.
Cuatro veces campeón en un torneo de Grand
Slam y con carisma a prueba de balas y una fuerza
física poco vista para un mortal, no fue
número uno en 1977 porque la computadora
no quiso pero ese año ganó 20 títulos
incluido en US OPEN cuando le ganó a Jimmy
Connors. Ese día Willy mató al toro
en su casa para llegar a lo más alto.
Lo triste es que lamentablemente en aquellos tiempos,
la cima del ranking no estaba construida para
alguien que no provenga de los Estados Unidos.
Ese detalle y la falta de seriedad del sistema
que controlaba los puntos obtenidos por un jugador
a lo largo de una temporada le jugaron una mala
pasada a Vilas que debió conformarse con
ser el mejor número 2 de la historia. Insisto
no se olviden que ganó 20 títulos
y hubieron jugadores que llegaron a ser 1 sin
ganar un Grand Slam y no llegaron a 20 trofeos
en toda su carrera (Guillermo ganó 62).
Pero más allá de los números,
lo que siempre se le reconoce a Vilas fue que
cambió un deporte en país que comenzó
a seguir al tenis masivamente después de
sus triunfos. Hasta ese momento y más allá
del punto de vista social y familiar que tenía
el tenis, los que los jugaban eran mirados de
reojo y hasta eran insultados cuando pasaban con
la raqueta cerca de una cancha de fútbol.
Después del zurdo más diestro, cómo
se lo conoce en el ambiente, llegaron muchos más
jugadores a la elite como por ejemplo José
Luís Clerc que fue contemporáneo
y con quien hasta el día de hoy sostienen
diferencias. Lo cierto es que Clerc llegó
a trepar hasta el número 4 lugar del ranking
y accedió un par de veces a las semifinales
de Roland Garros.
Por el lado de las mujeres, lo mejor que dio nuestro
país fue Gabriela Sabatini que también
es una embajadora por su belleza dentro y fuera
de la cancha. A pesar de sus logros como jugadora,
ciudades como Roma, Miami y mismo en Nueva York
la adoptaron como una más de sus habitantes
y aún más, en muchos lugares es
considerada ciudadana ilustre.
El secreto a pesar de su gran personalidad fue
estar siempre rodeada de una buena familia que
la acompañó durante toda su carrera.
Pero lo más significativo es que cuando
el tenis estaba en peligro por que los juniors
no podían viajar, Gaby puso plata de su
bolsillo para poder ayudarlos.
Dentro de la cancha Gaby fue indiscutible, en
1990 se quedó con el US OPEN después
de vencer a Steffi Graf que dominaba el tenis
de ese momento por escándalo. Sin embargo
la alemana tenía una bestia negra en la
Argentina que es la jugadora que más veces
la venció, 11 en total.
No obstante hay que reconocer que para la chica
nacida tenísticamente en River tampoco
era grato enfrentar a la actual esposa de Andre
Agassi. El tema es que la teutona le aplicó
dos reveses muy importantes para la carrera de
Gabriela cuando le ganó en la final de
Wimbledon y le impidió ser la número
uno del mundo.
Ese dia Sabatini ganaba 5-4 y 6-5 en el tercer
set y estuvo varias veces a dos puntos de quedarse
con la corona pero en uno de ellos perdió
una bolea increíble y se le esfumaron sus
chances. La otra derrota fue en los Juegos Olímpicos
de Seúl 88 cuando perdió la medalla
de oro justamente a manos de la señora
del Kid de Las Vegas.
Para hablar de Juegos Olímpicos otros dos
tenístas que llegaron a ganar una medalla,
en este caso de bronce fueron Javier Frana y Cristian
Minniusi en Barcelona 1992, quizá lo más
relevante en una época donde el tenis nuevamente
entró en una meseta por falta de jugadores.
Claro Vilas y Clerc nos habían mal acostumbrados.
A pesar de eso uno debe hacer justicia con Javier
Frana porque si bien David Nalbandian nos demostró
a todos en el 2002 que un argentino no tiene que
temerle a Wimbledon, Frana fue el primero que
se animó a derribar el mito de que "El
pasto es para las vacas" impulsado por Vilas.
Más allá de que Guillermo Cañas
siempre fue considerado un todo terreno, fue el
de Rafaela el primero y único en ganar
un certamen sobre pasto.
Es más, la semana posterior a Wimbledon
se suelen disputar tres torneos, dos de ellos
en polvo de ladrillo y el restante sobre césped.
La novedad es que Franita siempre eligió
jugar sobre el pasto de Newport, un lugar fantástico
donde además está ubicado el Hall
de la Fama.
En otro orden de cosas hay que destacar que Sabatini,
Morea y Vilas son los argentinos que gozan del
privilegio de ver sus nombres escritos en tan
prestigioso salón.
Hasta la aparición
de la denominada Legión Argentina encabezada
por David Nalbandian y Guillermo Coria como
productos de una reformada Escuela Argentina
se produjo un vacío de quince años
debido a que la Asociación cambió
de mando y tuvo de la mano del escribano Juan
José Vázquez una de las peores
conducciones.
No obstante en aquel momento pudieron jugar
en un buen nivel Martín Jaite, quien
junto a Horacio De La Peña eran las grandes
promesas. Además el ex capitán
de Copa Davis, Alberto Mancini también
pudo llegar a estar dentro de los 10 primeros
cuando venció a Andre Agassi en el Masters
Series de Roma y a Boris Becker a base de esfuerzo.
Más tarde llegarían Gabriel Markus,
que fue el único tenísta argentino
en derrotar a Pete Sampras y los primeros jugadores
de la gigantesca cantera llamada Tandil. Raúl
Pérez Roldán puso en el tenis
grande a sus dos hijos Guillermo y Mariana y
además a un talentoso como Franco Davín.
El problema que siempre tuvo el actual entrenador
de Juan Martín Del Potro era que no tenía
fuerza y solo jugaba sobre polvo de ladrillo.
A pesar de eso con 14 años derroto al
chileno Hans Gildemeister que por entonces era
número 13 del mundo y venció en
dos ocasiones a Andre Agassi y tuvo actuaciones
memorables ante John McEnroe.
Por el lado de los hermanos Pérez Roldán
ya hemos hablado hasta el cansancio, en más
hasta le dedicamos un capítulo aparte
(ver reportaje a Tony Pena). No obstante lo
más saliente de estos dos laburantes
es que Guillermo ganó dos veces el título
junior de Roland Garros y fue muy castigado
por sus recurrentes lesiones al igual que su
hermana que terminó su carrera producto
de que sus rodillas no la dejaron seguir luchando.
La historia nueva es muy conocida, una vez de
que Hernán Gumy se cansó de viajar
solo a Roland Garros y perder el martes, Gumy
es otro trabajador, había que ganarle
80 veces porque sus partidos eran maratones.
Una vez que empezó a tener compañía
pudo ver el crecimiento del tenis desde adentro
ya que fue el hombre que le abrió la
puerta a esta legión.
Después ya a finales de la década
del 90 aparecerían Franco Squillari,
Guillermo Cañas, Mariano Zabaleta, Mariano
Puerta, Gastón Gaudio, Juan Ignacio Chela,
Agustín Calleri. Todos jugadores que
llegaron a la élite sin contar con el
apoyo de la Asociación, cosa que si tuvieron
Guillermo Coria, David Nalbandian y en menos
medida José Acasuso y Gisella Dulko.
En tanto para seguir con las damas, no podemos
dejar de costado lo hecho por la negra Paola
Suárez que fue número uno del
mundo en dobles con la española Virginia
Ruano Pascual y que estuvo a punto de dejar
el tenis y volverse a Pergamino porque su manager
la estafó pero después de ganarle
a Mary Jo Fernández en Roland Garros
pudo seguir.
Además se pudo dar el gusto de ganar
la medalla de bronce en Atenas acompañada
por Patricia Tarabini otra joyita que nos dio
el tenis femenino de un gran talento y sentido
del humor. Además para seguir con Paola
no podemos dejar de mencionar que fue semifinalista
en el single del 2004 en París, tal vez
opacada por el arribo de Gaudio, Coria y Nalbandian
en el cuadro masculino.
Para cerrar hay que mencionar a Mercedes Paz
que fue compañera de ruta de Gaby Sabatini
y que la tenía de hija en juveniles y
de Mariana Díaz Oliva y Clarisa Fernández
que al igual que Gumy o Cañas aparecen
en el diccionario cuando uno escribe la palabra
sacrificio.
Sebastián Sommer
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