Renzo Olivo es parte
de la nueva camada del tenis argentino,
que viene junto a Pella y Collarini, intentando
dejar a "La Legión" bien
representada el día de mañana.
A sus 17 años, disfruta de ser entrenado
por una leyenda del deporte, al que un trunco
retiro, tras intentos constantes por querer
ser quien fue, lo dejó como un ex:
Guillermo Coria.
-Hablame de tu introducción
al Tenis, ¿Cómo fue?
-Bueno, mi papá
tiene un club privado en Rosario, Hanser
Tennis, donde me entrené toda la
vida, hasta ir a la Academia Mouratoglou,
en Francia. Empecé a jugar desde
los tres años, me encantaba, pero
a entrenar seriamente fue a los ocho,
cuando realmente me quise dedicar a esto.
-Guillermo Coria es tu actual entrenador.
¿Qué podés decir
de él?
-La verdad que es algo
único, pensar que estoy entrenando
con mi gran ídolo, eso no lo tiene
nadie. Yo lo tengo, así que trato
de escucharlo, tomar sus consejos, aplicarlos
y aprender todo lo que me dice.
-¿En qué
está haciendo hincapié Coria,
para que vos mejores lo antes posible?
-La cabeza y ser bien
profesional.
-¿Cómo
o por qué decidiste que te preparara
Guillermo?
-Por medio de un contacto,
mi abogado. Él lo conoce, y Guillermo
tenía ganas de entrenarme y yo
ganas de probar por supuesto. Decidí
entrenar con él porque fue un gran
jugador y sabe muy bien cómo es
el camino, la tiene clara.
-Para el que aún
no te vio jugar, ¿Qué clase
de jugador sos, y a qué superficie
te adaptás mejor?
-Yo me describo como un
jugador agresivo y luchador, me adapto
más a cancha rápida.
-Cuando hoy ves a Federer
ganando todo lo que se le cruza en el
camino, batiendo récords constantemente,
como futuro jugador ATP del circuito grande,
¿Qué pensás?
-Pienso que consigue lo
que cualquier jugador sueña conseguir,
es algo que se merece con mucho trabajo
y sacrificio.
-Si te doy a elegir,
¿Qué preferís el
día de mañana?
-Ganar un Grand Slam
-Ser campeón de Copa Davis
-O asegurarte el futuro económico
-Mi sueño
es ganar un Grand Slam, pero ahora que
me nombraste la Davis, es muy difícil
decirte. Ganar para mi país sería
algo increíble. No puedo elegir
(risas).
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